viernes, 19 de junio de 2015

LA ENFERMERÍA EN LA HISTORIA. UN ANÁLISIS DESDE LA PERSPECTIVA PROFESIONAL

NURSING IN HISTORY. AN ANALYSIS FROM A PROFESSIONAL PERSPECTIVE ABSTRACT The present study offers an approach to different professions in history starting in the Classic Ancient times and reaching our present time. It goes from the beginning of the classical concept of what a liberal profession was, until the latter sociology, which has introduced essential modifications in the established cannons about present professions. With this major premise in mind, we try to analyse nursing from the former consideratíon as «a simple occupation or work» -years ago- to the first part of XX century when it started to be considered as «a profession». Today, when nursing has obtained more autonomy and we know better its history, we would like to compare the different analyses various authors have done. We would also like to see if it could be considered a «Consolidated profession», bearing in mind the way nursing has behaved in its different stages of transformation. 2 o Semestre 1997 • Año I - Ns 2 22 • Cultura de los Cuidados INTRODUCCIÓN La investigación de la historia de la enfermería realizada en estos últimos años ha supuesto un gran avance para el conocimiento de la misma, de modo que los recientes trabajos publicados nos permiten conocer mejor la historia de la enfermería en España. Apoyados en esta realidad nos parece que es el momento de desarrollar un nuevo estudio sobre la profesión y la evolución que ha seguido, utilizando para su análisis los criterios de caracterización de las profesiones, iniciados por Max Weber y continuados por otros autores como Parsons, Wilenski, Elliot y otros. LOS OFICIOS Y LAS PROFESIONES EN LA HISTORIA i ; , . - ; i El concepto de profesión en : \ ' •..''•• " la Historia es algo que no está tan claro, resultando incluso difícil »•;i« „ »>b >™>t rf „•*» trazar una línea divisoria entre las profesiones y los oficios. Lo que parece evidente es que el adjetivo «profesional» se utiliza para cubrir lo opuesto a aficionado y lo opuesto a trabajo no especializa- ,..».,.;;;;',•,...>... do. Aunque Everett Hughes sugiere que la profesión «es una • etiqueta simbólica de un status deseado» (Elliot, 1975:15), lo cierto es que los sociólogos suelen definirla utilizando como referencia el requerimiento que la sociedad hace de un grupo ocupacional que cubra una necesidad concreta; es decir, lo que la sociedad determina qué debe ser un profesional, no tanto lo que el profesional quiere ser. Max Weber (Weber, 1983) describe las ocupaciones según dos tipos: a) Las negativamente privilegiadas y b) las positivamente privilegiadas. Los oficios han tenido la característica tradicional de ser ocupaciones manuales, en tanto que las profesiones han sido, no exclusivamente, ocupaciones intelectuales, y siguen hoy en esa tendencia. La razón de que la sociedad considere a los oficios como «negativamente privilegiados» la encontramos en la Historia al observar cómo en la Grecia Clásica se hablaba de dos tipos de artes, de un lado las artes serviles ejercidas por los siervos y esclavos, y de otro las artes liberales ejercidas por los hombres libres. Las profesiones clásicas del mundo Grecorromano y más tarde consolidadas en la Edad Media son: el sacerdocio, el derecho y la medicina (Gracia Gu). De estas tres profesiones «clásicas», aunque todas con un marcado carácter intelectual, sólo la medicina ha sido capaz de asumir la ciencia moderna, convirtiéndose de este modo en paradigma de profesión. Esto hace que un autor de la talla de Parsons, y posteriormente Elliot, Amando de Miguel y otros, hayan utilizado la medicina como base para reali- 2 Q Semestre 1997 • Año I - Ns 2 zar sus estudios sobre las profesiones y establecer este patrón como medida para otras ocupaciones. El análisis histórico se hace imprescindible ya que como indica Diego Gracia (Gracia Guillen, 1992 "La profesión es una creación humana, frente a los hechos naturales en sí mismos. Y todo lo que es una creación humana, es una creación histórica, es decir, las creaciones del hombre surgen en la Historia, surgen en el tiempo y no se entienden bien cuándo, cómo y por qué han surgido si no es dentro de la Historia. Este es un fenómeno claramente humano. ¿Por qué la Enfermería es como es? Eso, o se analiza en su gestación o no se entiende. Y además un profesional ha de ser una persona que tenga conciencia de su rol, y éste es un rol histórico-social creado por los hombres, por las sociedades». Por tanto, el hacer un breve recorrido histórico en busca de esas personas que proporcionaban cuidados y de los lugares donde se aplicaban los mismos, nos permitirá adentrarnos en el conocimiento de la enfermería y de los momentos en los que se efectuaron cambios que han favorecido el avance hacia el desarrollo profesional; si es que éste se ha producido. Admitiendo como cierto la afirmación de Diego Gracia de que la profesión es un hecho históricosocial, nos proponemos analizar el camino que una ocupación, cuidar, va recorriendo desde sus inicios como oficio hasta ser reconocida, legal y socialmente, y alcanzar el status de profesión. Para ello utilizaremos las conocidas cinco etapas de la profesionalización de Wilensky (Wilenski, 1964), que se ajustan más a la intención de este trabajo, sin por ello obviar aspectos que otros autores han ido incorporando al estudio de las profesiones. PRIMERA ETAPA: LA EMERGENCIA DE UN GRUPO OCUPACIONAL Una profesión comienza a surgir cuando ciertos individuos observan una necesidad social y se comprometen a cubrirla, actuando sobre un grupo determinado de problemas. Este grupo trabaja en dedicación exclusiva, y de hecho, cuando la sociedad precisa de sus servicios espera no encontrarle nunca «fuera de servicio» (Martin y De Miguel, 1982). Es característico, en este sentido, observar cómo gaeneralmente los profesionales alardean de no tener horarios; incluso su tiempo de ocio e intereses tienden a estar impregnados con actividades laborales o cuasilaborales (Elliot, 1975: 143). Características de profesionalización del grupo ocupacional La existencia de un grupo ocupacional no garantiza la profesionalidad de éste, sino que precisa cumplir de otros tres requisitos, en esta primera etapa, que le permitan ir adquiriendo el carácter auténtico de profesión. Cultura de los Cuidados • 23 A) El trabajo debe ser no manual. La manualidad/ no manualidad de las profesiones tiene, pues, un carácter de necesidad, de profunda preparación por encima de un aprendizaje mecánico de copia. El carácter intelectual del ejercicio profesional es un aspecto recurrente en la literatura sobre las profesiones, así Elliot afirma que: «las profesiones que tienen tras ellas un cuerpo de conocimientos más sustancial y teórico están más capacitadas para convencer a la sociedad de la necesidad de sus servicios particularesm y quizás de persaudirla de su derecho a hacerse responsable de ello» (Elliot, 1975). Por contra, el mismo autor indica que, cuando el ejercicio profesional se basa en la realización de técnicas, por complejas que éstas sean, el persuadir a la sociedad de la necesidad de sus servicios se hace más difícil, pues la referencia a un cuerpo teórico se hace también cuando se trata de justificar decisiones referentes a los fines y «en la aplicación de las técnicas los fines ya están decididos»; lo que implica la subordinación del técnico a las órdenes del verdadero profesional. En este mismo sentido Greenwood incluye como primer criterio de profesionalización la posesión de «una base de investigación y un sistema teórico» (Greenwood, 1957). Por su parte Parsons, habla de la adquisición de un cuerpo de conocimientos y unas destrezas que permitan cimentar la «especificidad funcional» del profesional, entendiendo ésta como la característica según la cual un profesional ejerce su autoridad sobre un campo específico y especializado (Parsons, 1976). Incluso en el caso de profesiones con un carácter marcadamente manual en su quehacer, por ejemplo cirujanos, la acción, como nos indica Hughes, se determina por un conocimiento especializado y sistematizado que se formula y aplica a la resolución de problemas del cliente. B) La conexión establecida con profesiones de mayor rango ya reconocidas hace más probable la profesionalización de una ocupación. Esta conexión debe desarrollarse en colaboración no en subordinación. C) El status social de la clientela de la ocupación, y también de los discípulos; confirmando así la pretensión de elevado status que suele tener todo movimiento profesionalizador. DEL CUIDADO DE LA SUPERVIVENCIA A LOS ORÍGENES DE LA ENFERMERÍA Quizás con un poco de ingenuidad, pero apoyándonos en la documentación histórica, queremos centrar nuestro análisis en cómo la enfermería ha ido desarrollando el contenido de su hacer, el cuidado, a través de la historia como lo han hecho la medicina y otras profesiones. Por eso la historia de la enfermería, hoy, puede dar razones de esta evolución, que se ha hecho irreversible, en orden a convertirse en una profesión sin perder la originalidad de su esencia: el cuidado. De todos es sabido que la enfermería, como actividad, de acuerdo con los historiadores, ha existido desde el inicio de la humanidad, pues la especie humana siempre ha tenido personas incapaces de valerse por sí mismas y siempre se ha visto en la necesidad de cuidar de ellos, por lo cual, la enfermería, es tan antigua como la humanidad. La historia de la enfermería está hoy en condiciones de arrojar luz sobre estos aspectos en dos momentos: 1) Etapa preprofesional que abarca desde las culturas antiguas hasta finales del siglo XIX, y 2) Etapa profesional en la que, arrancando en el siglo XIX, se inicia a principios del siglo XX con la aparición de programas formativos que propician el gran desarrollo de un cuerpo propio de conocimientos teóricos. /. ETAPA PREPROFESIONAL: Esta etapa abarca propiamente toda la historia de la enfermería como oficio que, arrancando en un periodo del que no hay testimonios escritos y carecemos de suficientes datos, llegamos a otra etapa en la que aparece una documentación que está permitiendo un más amplio estudio de la atención sanitaria y con ello de la enfermería. Por eso el estudio de esta etapa comprende necesariamente: a) una etapa oscura basada en el legado de la tradición oral, y b) una tradición escrita que arranca en la enfermería monástica y que se asienta en el estudio de las reglas monásticas, los reglamentos de hospitales y los primeros manuales de enfermería. A) La tradición oral: Reconociendo que la Enfermería existe desde siempre, no resulta tan sencillo demostrar estos extremos documentalmente. La fase pretécnica de la asistencia sanitaria es una amalgama de saberes y quehaceres sanadores de los que surge tanto la medicina como la enfermería, y que ésta debe de investigar como lo ha hecho aquella. La historia de la atención sanitaria en sus orígenes se ha escrito desde la tradición clásica que gusta de ilustrar los grandes acontecimientos, los grandes personajes: la historia con mayúsculas, basada en fuentes aristocráticas, cultas, de gran altura intelectual, lo que explica el silencio y ese eludir tocar «aspectos de la vida de sus contemporáneos que repugnaba a la sensibilidad y al intelecto» (Gil, 1969). Este olvido de la pequeña historia, la del día a día, la de los pequeños acontecimientos que van configurando la cultura, esta pequeña historia, es la de los cuidados y en consecuencia la de la enfermería, que frente a los grandes personajes (Hipócrates, Galeno, Paracelso...) ha sido eclipsada. Si bien es cierto que el hablar de cuidados en ésta etapa es complejo, no podemos ignorar, pero tampoco equiparar, el cuidado que ejerce la mujer en el ámbito doméstico (guiado del instinto, del cariño y de la tradición sanadora procedente de la magia y de la religión) y que constituye el cuidado de supervivencia, siendo la prime- 2 a Semestre 1997 • Año I - NQ 2 24 • Cultura de los Cuidados ra aproximación al quehacer enfermero. Más próximo y sí con fines cuidadores y sanadores, está todo ese mundo que se cierne entre magia, religión, que seguirá perviviendo en la Edad Media e incluso hasta el desarrollo científico de la medicina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario