Una minuciosa evaluación de enfermera registrada (NR por sus siglas en inglés) incluirá tanto datos objetivos como subjetivos. Sólo recuerda que los datos objetivos estarán basados en los hechos medibles, cuantificables y repetibles, mientras que los datos subjetivos están más abiertos a la interpretación, con en sentimientos, y es probable que incluyan cosas que el paciente te informa acerca de cómo se siente.
Ejemplos de datos objetivos vs subjetivos
Algunos ejemplos de datos objetivos incluyen la cardíaca, la lectura de la presión arterial, el número de metros que el paciente caminó durante un turno, los medicamentos administrados o el número de veces que los medicamentos para el dolor son solicitados durante un turno. Esta información es concreta y objetiva, no abierta a la interpretación. Por el contrario, los datos subjetivos se basan menos en los hechos y más en la interpretación personal o la información del paciente. Los datos subjetivos pueden incluir cosas tales como el nivel de energía reportado del paciente, el nivel de dolor, nivel ansiedad o el color de piel del paciente (pálido, sonrosado, etc.). Estas cosas no son medibles y pueden ser interpretadas de maneras diferentes por distintos miembros del personal o de la familia.
Si eres una enfermera registrada, licenciada / enfermera profesional, o aún una estudiante de enfermería, la creación de un plan de eficaz es una función esencial en la prestación de la atención al paciente. Cuando se trata de los aspectos psicológicos del tratamiento de un paciente, sin embargo, las cosas pueden ser un poco más complicadas. Aquí encontrarás algunas consideraciones importantes e informaciones útiles para la creación de un plan de cuidados de enfermería, incluyendo las intervenciones psicológicas en los pacientes que sufren de ansiedad.
Funciones y bases del plan de cuidados psicológicos
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Los planes de cuidados de enfermería están diseñados para proporcionar al de enfermería un conjunto bien definido de objetivos e intervenciones que están específicamente diseñados para cada paciente individual. La naturaleza de la enfermedad mental y la demanda de enfermería psicológica requiere más atención a un plan único, es una atención individualizada, por lo que es importante recoger una historia clínica detallada y completa del paciente y su , y discutir los objetivos del paciente y las expectativas para el tratamiento y la atención, incluso antes de comenzar a escribir el plan de cuidados de enfermería. Un plan de cuidados de enfermería psicológico será similar en a cualquier otro plan; en él se definirán claramente los objetivos del tratamiento e identificarán las intervenciones apropiadas. Sin embargo, los planes de atención psicológica pueden ser un poco más difíciles de crear, ya que deben encontrar una manera de traducir los síntomas a menudo ambiguos y los objetivos de tratamiento en metas concretas y realistas con sus respectivas intervenciones. Además, al evaluar los resultados del plan de atención implementado, debes basarte en gran medida en la autoevaluación del paciente y los síntomas para determinar la eficacia de las intervenciones. Los planes de enfermería para cuidados psicológicos eficaces y útiles se pueden crear, siendo muy útiles para el personal de enfermería, así como para el paciente.
Alcance de la práctica
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Uno de los aspectos más difíciles de crear planes de cuidados psicológicos de enfermería para pacientes con ansiedad, es que la lucha de las enfermeras consiste en el cumplimiento y el alcance de la práctica. Por ejemplo, las regulaciones de enfermería de muchos estados proporcionan claramente las distinciones entre los tipos de atención psicológica (incluyendo diagnósticos médicos y enfermeras) que se pueden ofrecer, e incluso lo que importa es lo que las enfermeras registradas y autorizadas / profesionales pueden proporcionar. Si tienes alguna duda acerca de si una intervención propuesta en particular entra dentro de tu ámbito de acción, ponte en contacto con el director de la enfermería y la junta de enfermería en tu estado. Sin embargo, muchas intervenciones típicas para los pacientes que sufren de diferentes tipos de ansiedad, como ofrecer aliento a participar en grupos de apoyo social, la enseñanza de métodos de relajación a pacientes, y ofrecer un lugar tranquilo al que los pacientes van al sufrir un ataque de ansiedad / pánico, se encuentran dentro del alcance de cualquier estado de la práctica de enfermería, y con frecuencia han demostrado ser muy útiles. La mayoría de las intervenciones de enfermería psicológicas están basadas en el sentido común y la compasión, e incluirá el tipo de cosas que tú harías a un ser querido o a un amigo que sufra de ansiedad.
Las enfermeras especializadas en obstetricia entienden la importancia de garantizar una y un bebé sanos. Para diseñar un plan de de enfermería a la medida para el embarazo, es necesario tener una línea de fondo de la condición de la embarazada o del paciente postparto, si tiene hemorragia, preeclampsia o embarazo ectópico, por nombrar algunas. Un plan de cuidado efectivo para las pacientes embarazadas incluye valoración, la autonomía y enseñar a la paciente.
Evaluación
La evaluación, el primer elemento en el proceso de cuidado, es lo que las enfermeras usan para establecer un de partida sobre la información para los pacientes. Esta comienza con una visión general desde la cabeza a los pies. Evalúa la cabeza y el cuello de la paciente, notando cualquier nódulo linfático alargado, tiroides u otras deformaciones. Baja para comprobar el ritmo cardíaco y la respiración e informar sobre cualquier señal de falta de respiración. También se debe documentar la altura del fondo uterino y la evaluación fetal. Presta especial atención a cualquier edema en las extremidades o informes subjetivos de dolor en las pantorrillas. Los resultados del laboratorio también se revisan y documentan.
Estimulando la autonomía
A medida que la embarazada observa cómo cambia su cuerpo, podría comenzar a sentir una pérdida del control de su cuerpo o de bienestar. Un plan de cuidado reconoce y respeta esos sentimientos, mientras se centra en promover la autonomía de la paciente. Las intervenciones que la paciente puede llevar a cabo se deben incluir en el plan de cuidado. Por ejemplo, si un objetivo particular en el plan de cuidado manifiesta que la paciente no tendrá náuseas ni vómitos en su tercer trimestre, una intervención de la paciente podría incluir evitar áreas con olores fuertes u ofensivos y comer galletas saladas. Esto permite a la paciente sentirse activa y más implicada en su propio mantenimiento de cuidado saludable.
Educación de la paciente
Los planes de cuidado de enfermería para embarazadas suelen incluir la educación de la paciente enumerada como un objetivo y como una intervención de enfermería. Enseñar a la paciente embarazada la forma de reconocer los síntomas normales y anormales en su cuerpo proporciona una línea extra de defensa contra los riesgos de la salud fetal que de otra forma podrían no notarse o tratarlos demasiado tarde. También ayuda a las futuras madres a sentirse más cómodas con el proceso de nacimiento y la vida postparto. Esto podría incluir información sobre la dieta adecuada, los riesgos y los beneficios de los medicamentos y las actividades que se deben evitar durante el embarazo e inmediatamente en el postparto. La enseñanza de la paciente también incluye información sobre las opciones de alumbramiento, lactancia materna y alimentación con biberón.
NURSING IN HISTORY. AN ANALYSIS FROM
A PROFESSIONAL PERSPECTIVE
ABSTRACT
The present study offers an approach to different professions in history starting in the Classic Ancient times and reaching
our present time. It goes from the beginning of the classical concept of what a liberal profession was, until the latter
sociology, which has introduced essential modifications in the established cannons about present professions. With this
major premise in mind, we try to analyse nursing from the former consideratíon as «a simple occupation or work» -years
ago- to the first part of XX century when it started to be considered as «a profession».
Today, when nursing has obtained more autonomy and we know better its history, we would like to compare the different
analyses various authors have done. We would also like to see if it could be considered a «Consolidated profession»,
bearing in mind the way nursing has behaved in its different stages of transformation.
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22 • Cultura de los Cuidados
INTRODUCCIÓN
La investigación de la historia de la enfermería realizada
en estos últimos años ha supuesto un gran avance
para el conocimiento de la misma, de modo que los recientes
trabajos publicados nos permiten conocer mejor
la historia de la enfermería en España. Apoyados en esta
realidad nos parece que es el momento de desarrollar un
nuevo estudio sobre la profesión y la evolución que ha
seguido, utilizando para su análisis los criterios de caracterización
de las profesiones, iniciados por Max Weber y
continuados por otros autores como Parsons, Wilenski,
Elliot y otros.
LOS OFICIOS Y LAS PROFESIONES
EN LA HISTORIA
i ; , . - ; i El concepto de profesión en
: \ ' •..''•• " la Historia es algo que no está tan
claro, resultando incluso difícil
»•;i« „ »>b >™>t rf „•*» trazar una línea divisoria entre las
profesiones y los oficios. Lo que
parece evidente es que el adjetivo
«profesional» se utiliza para cubrir
lo opuesto a aficionado y lo
opuesto a trabajo no especializa-
,..».,.;;;;',•,...>... do. Aunque Everett Hughes sugiere
que la profesión «es una
• etiqueta simbólica de un status
deseado» (Elliot, 1975:15), lo cierto es que los sociólogos
suelen definirla utilizando como referencia el requerimiento
que la sociedad hace de un grupo ocupacional
que cubra una necesidad concreta; es decir, lo que la sociedad
determina qué debe ser un profesional, no tanto lo
que el profesional quiere ser.
Max Weber (Weber, 1983) describe las ocupaciones
según dos tipos: a) Las negativamente privilegiadas y b)
las positivamente privilegiadas. Los oficios han tenido la
característica tradicional de ser ocupaciones manuales,
en tanto que las profesiones han sido, no exclusivamente,
ocupaciones intelectuales, y siguen hoy en esa tendencia.
La razón de que la sociedad considere a los oficios
como «negativamente privilegiados» la encontramos
en la Historia al observar cómo en la Grecia Clásica se
hablaba de dos tipos de artes, de un lado las artes serviles
ejercidas por los siervos y esclavos, y de otro las artes
liberales ejercidas por los hombres libres. Las profesiones
clásicas del mundo Grecorromano y más tarde
consolidadas en la Edad Media son: el sacerdocio, el derecho
y la medicina (Gracia Gu). De estas tres profesiones
«clásicas», aunque todas con un marcado carácter intelectual,
sólo la medicina ha sido capaz de asumir la
ciencia moderna, convirtiéndose de este modo en paradigma
de profesión. Esto hace que un autor de la talla de
Parsons, y posteriormente Elliot, Amando de Miguel y
otros, hayan utilizado la medicina como base para reali-
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Semestre 1997 • Año I - Ns
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zar sus estudios sobre las profesiones y establecer este
patrón como medida para otras ocupaciones.
El análisis histórico se hace imprescindible ya que
como indica Diego Gracia (Gracia Guillen, 1992 "La
profesión es una creación humana, frente a los hechos
naturales en sí mismos. Y todo lo que es una creación humana,
es una creación histórica, es decir, las creaciones
del hombre surgen en la Historia, surgen en el tiempo y
no se entienden bien cuándo, cómo y por qué han surgido
si no es dentro de la Historia. Este es un fenómeno
claramente humano. ¿Por qué la Enfermería es como
es? Eso, o se analiza en su gestación o no se entiende. Y
además un profesional ha de ser una persona que tenga
conciencia de su rol, y éste es un rol histórico-social creado
por los hombres, por las sociedades». Por tanto, el
hacer un breve recorrido histórico en busca de esas personas
que proporcionaban cuidados y de los lugares donde
se aplicaban los mismos, nos permitirá adentrarnos en
el conocimiento de la enfermería y de los momentos en
los que se efectuaron cambios que han favorecido el
avance hacia el desarrollo profesional; si es que éste se
ha producido. Admitiendo como cierto la afirmación de
Diego Gracia de que la profesión es un hecho históricosocial,
nos proponemos analizar el camino que una ocupación,
cuidar, va recorriendo desde sus inicios como
oficio hasta ser reconocida, legal y socialmente, y alcanzar
el status de profesión. Para ello utilizaremos las conocidas
cinco etapas de la profesionalización de Wilensky
(Wilenski, 1964), que se ajustan más a la intención
de este trabajo, sin por ello obviar aspectos que
otros autores han ido incorporando al estudio de las profesiones.
PRIMERA ETAPA: LA EMERGENCIA
DE UN GRUPO OCUPACIONAL
Una profesión comienza a surgir cuando ciertos individuos
observan una necesidad social y se comprometen
a cubrirla, actuando sobre un grupo determinado de problemas.
Este grupo trabaja en dedicación exclusiva, y de
hecho, cuando la sociedad precisa de sus servicios espera
no encontrarle nunca «fuera de servicio» (Martin y De
Miguel, 1982). Es característico, en este sentido, observar
cómo gaeneralmente los profesionales alardean de no
tener horarios; incluso su tiempo de ocio e intereses tienden
a estar impregnados con actividades laborales o cuasilaborales
(Elliot, 1975: 143).
Características de profesionalización
del grupo ocupacional
La existencia de un grupo ocupacional no garantiza
la profesionalidad de éste, sino que precisa cumplir de
otros tres requisitos, en esta primera etapa, que le permitan
ir adquiriendo el carácter auténtico de profesión.
Cultura de los Cuidados • 23
A) El trabajo debe ser no manual. La manualidad/
no manualidad de las profesiones tiene, pues, un carácter
de necesidad, de profunda preparación por encima de un
aprendizaje mecánico de copia. El carácter intelectual
del ejercicio profesional es un aspecto recurrente en la literatura
sobre las profesiones, así Elliot afirma que: «las
profesiones que tienen tras ellas un cuerpo de conocimientos
más sustancial y teórico están más capacitadas
para convencer a la sociedad de la necesidad de sus servicios
particularesm y quizás de persaudirla de su derecho
a hacerse responsable de ello» (Elliot, 1975). Por
contra, el mismo autor indica que, cuando el ejercicio
profesional se basa en la realización de técnicas, por
complejas que éstas sean, el persuadir a la sociedad de la
necesidad de sus servicios se hace más difícil, pues la referencia
a un cuerpo teórico se hace también cuando se
trata de justificar decisiones referentes a los fines y «en
la aplicación de las técnicas los fines ya están decididos»;
lo que implica la subordinación del técnico a las
órdenes del verdadero profesional. En este mismo sentido
Greenwood incluye como primer criterio de profesionalización
la posesión de «una base de investigación y
un sistema teórico» (Greenwood, 1957). Por su parte
Parsons, habla de la adquisición de un cuerpo de conocimientos
y unas destrezas que permitan cimentar la «especificidad
funcional» del profesional, entendiendo ésta
como la característica según la cual un profesional ejerce
su autoridad sobre un campo específico y especializado
(Parsons, 1976). Incluso en el caso de profesiones con
un carácter marcadamente manual en su quehacer, por
ejemplo cirujanos, la acción, como nos indica Hughes, se
determina por un conocimiento especializado y sistematizado
que se formula y aplica a la resolución de problemas
del cliente.
B) La conexión establecida con profesiones de mayor
rango ya reconocidas hace más probable la profesionalización
de una ocupación. Esta conexión debe desarrollarse
en colaboración no en subordinación.
C) El status social de la clientela de la ocupación, y
también de los discípulos; confirmando así la pretensión
de elevado status que suele tener todo movimiento profesionalizador.
DEL CUIDADO DE LA SUPERVIVENCIA
A LOS ORÍGENES DE LA ENFERMERÍA
Quizás con un poco de ingenuidad, pero apoyándonos
en la documentación histórica, queremos centrar
nuestro análisis en cómo la enfermería ha ido desarrollando
el contenido de su hacer, el cuidado, a través de la
historia como lo han hecho la medicina y otras profesiones.
Por eso la historia de la enfermería, hoy, puede dar
razones de esta evolución, que se ha hecho irreversible,
en orden a convertirse en una profesión sin perder la originalidad
de su esencia: el cuidado. De todos es sabido
que la enfermería, como actividad, de acuerdo con los
historiadores, ha existido desde el inicio de la humanidad,
pues la especie humana siempre ha tenido personas
incapaces de valerse por sí mismas y siempre se ha visto
en la necesidad de cuidar de ellos, por lo cual, la enfermería,
es tan antigua como la humanidad.
La historia de la enfermería está hoy en condiciones
de arrojar luz sobre estos aspectos en dos momentos: 1)
Etapa preprofesional que abarca desde las culturas antiguas
hasta finales del siglo XIX, y 2) Etapa profesional
en la que, arrancando en el siglo XIX, se inicia a principios
del siglo XX con la aparición de programas formativos
que propician el gran desarrollo de un cuerpo propio
de conocimientos teóricos.
/. ETAPA PREPROFESIONAL:
Esta etapa abarca propiamente toda la historia de la
enfermería como oficio que, arrancando en un periodo
del que no hay testimonios escritos y carecemos de suficientes
datos, llegamos a otra etapa en la que aparece una
documentación que está permitiendo un más amplio estudio
de la atención sanitaria y con ello de la enfermería.
Por eso el estudio de esta etapa comprende necesariamente:
a) una etapa oscura basada en el legado de la tradición
oral, y b) una tradición escrita que arranca en la
enfermería monástica y que se asienta en el estudio de las
reglas monásticas, los reglamentos de hospitales y los
primeros manuales de enfermería.
A) La tradición oral:
Reconociendo que la Enfermería existe desde siempre,
no resulta tan sencillo demostrar estos extremos documentalmente.
La fase pretécnica de la asistencia sanitaria
es una amalgama de saberes y quehaceres sanadores
de los que surge tanto la medicina como la enfermería,
y que ésta debe de investigar como lo ha hecho aquella.
La historia de la atención sanitaria en sus orígenes se
ha escrito desde la tradición clásica que gusta de ilustrar
los grandes acontecimientos, los grandes personajes: la
historia con mayúsculas, basada en fuentes aristocráticas,
cultas, de gran altura intelectual, lo que explica el silencio
y ese eludir tocar «aspectos de la vida de sus contemporáneos
que repugnaba a la sensibilidad y al intelecto»
(Gil, 1969). Este olvido de la pequeña historia, la
del día a día, la de los pequeños acontecimientos que van
configurando la cultura, esta pequeña historia, es la de
los cuidados y en consecuencia la de la enfermería, que
frente a los grandes personajes (Hipócrates, Galeno, Paracelso...)
ha sido eclipsada.
Si bien es cierto que el hablar de cuidados en ésta
etapa es complejo, no podemos ignorar, pero tampoco
equiparar, el cuidado que ejerce la mujer en el ámbito doméstico
(guiado del instinto, del cariño y de la tradición
sanadora procedente de la magia y de la religión) y que
constituye el cuidado de supervivencia, siendo la prime-
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Semestre 1997 • Año I - NQ
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24 • Cultura de los Cuidados
ra aproximación al quehacer enfermero. Más próximo y
sí con fines cuidadores y sanadores, está todo ese mundo
que se cierne entre magia, religión, que seguirá perviviendo
en la Edad Media e incluso hasta el desarrollo
científico de la medicina.